Osteopatía Estructural

La osteopatía estructural es una de las facetas más reconocidas de la terapia osteopática. Muy a menudo el término se utiliza erróneamente para definir la osteopatía en sí.

Sin embargo, la osteopatía estructural describe el diagnóstico y el tratamiento de las disfunciones en el sistema músculo-esquelético. Las disfunciones son las restricciones o las perdidas de movilidad de nuestras articulaciones originadas por mal funcionamiento o aparición de anomalías de diversas estructuras y tejidos como podrían ser la alteración de algún músculo o ligamento, aparición de adherencias faciales, etc.

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Los principios de la osteopatía estructural. Cómo funciona

Se basa principalmente en tres principios:

  1. La estructura y la función: Y la importancia que hay en la interdependencia entre estos dos conceptos. Ya que una disfunción de una articulación o tejido, que por lo general se caracteriza por una disminución de la movilidad y la tensión acumulada, afectará a la biomecánica y la función general, alterando así la estructura del cuerpo de esa área en particular. De la misma forma que si la estructura se ve inicialmente alterada acabará por comprometer a la función de la misma.
  2. Visión holística (las diferentes partes del cuerpo están relacionadas las unas con las otras): Como resultado de las disfunciones antes mencionadas  se ejercerá más tensión en las estructuras circundantes que actúan a modo de compensación. Y con el tiempo y la cronicidad, el aumento del estrés resultante del cambio en la función causará progresivamente una restricción de la estructura encargada de compensar. Provocando el comienzo del mismo proceso en otra área. Y produciéndose de esta forma un efecto dominó por todo el cuerpo.
  3. La homeostasis: la capacidad del cuerpo para autorregularse y curarse a sí mismo.

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La importancia de un tratamiento a tiempo

Mientras el cuerpo tenga la capacidad de compensar esas restricciones en el sistema músculo-esquelético, el malestar será muy leve o tan solo se producirá de manera ocasional. Sin embargo, si se deja sin tratamiento, los patrones de compensación crónicos a menudo se traducirán en lesiones más graves e inflamación del sistema músculo-esquelético.

El papel del osteópata no es sólo el de diagnosticar y tratar la disfunción local de la estructura que causa dolor, sino también el de investigar las cadenas de compensación en el sistema músculo-esquelético resultantes de traumas y lesiones anteriores. Una vez que la causa de la disfunción y la compensación es tratada y se restaura con normalidad la biomecánica, el cuerpo tiene de nuevo la capacidad de curarse a sí mismo.  Y esta es la base de todo tipo de osteopatía.

Técnicas que se utilizan

Durante un tratamiento osteopático estructural, hay una amplia gama de técnicas directas, tales como ajustes de la columna y la articulación conjunta (algunas muy conocida como las técnicas de trust donde se hacen “crujir los huesos”), y profundos masajes y estiramientos de tejidos blandos. Del mismo modo existen otras técnicas más suaves, comúnmente descritas como técnicas indirectas, que también se utilizan para tratar las estructuras más sensibles del cuerpo como el tejido fascial que recubre todo el cuerpo; y que el osteópata considera a veces más apropiadas. Ambas técnicas se usan con el fin de liberar las tensiones en el sistema músculo-esquelético y restaurar la biomecánica del cuerpo.

El osteópata no basará su enfoque de tratamiento en las preferencias personales del paciente, pero se tendrá en cuenta la historia clínica de este y se evaluará el enfoque preciso que requiere cada cuerpo.

En resumen

La osteopatía estructural tiene la llave de su cuerpo físico. Y te contamos porqué. La osteopatía llamada estructural alcanza más allá de la espalda y el cuello, llega a los músculos, ligamentos, nervios, suministros de sangre y tejidos del cuerpo.